¿Quién manda en el tenis mundial?
27 mar 2025

Por Guillermo Mejía
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La demanda presentada por la Professional Tennis Players Association (PTPA) contra los principales organismos rectores del tenis -ATP, WTA, ITF e ITIA- ha reabierto el debate sobre quién tiene realmente el control del deporte y qué modelo es el más justo para los jugadores.
En paralelo, la discusión sobre la reducción del número de torneos y la carga excesiva sobre los tenistas sigue en el centro del debate. Pero, ¿qué significan estos movimientos para el futuro del tenis?
Si lees este artículo podrás responder las siguientes preguntas
¿Cuáles son las principales razones por las que la PTPA demandó?
¿Por qué la PTPA considera que los organismos rectores del tenis operan como un “cartel”?
¿Cómo afecta el modelo de gobernanza actual del tenis profesional a los jugadores?
¿Por qué los Grand Slams rechazaron la propuesta de Tennis Ventures?
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A diferencia de otros deportes con ligas centralizadas como la NBA o la NFL, el tenis es un deporte fragmentado en múltiples entidades con intereses a menudo contrapuestos.
En el centro de esta estructura están los Grand Slams (Australian Open, Roland-Garros, Wimbledon y US Open), que generan más del 50% de los ingresos del tenis mundial.
Sin embargo, la ATP y la WTA operan con una estructura independiente, organizando más de 100 torneos al año con ingresos dependientes de patrocinadores y derechos de televisión.
La desigual distribución de ingresos en el tenis mundial
A diferencia de ligas como la NFL, la NBA o la MLB, donde los jugadores reciben hasta el 50% de los ingresos totales, los tenistas no están de acuerdo en recibir en prize money sólo el 15%-20% en una temporada prácticamente sin descanso.

Este desbalance ha sido una de las razones principales para la creación de la PTPA, con el objetivo de defender los derechos de los jugadores y mejorar sus condiciones laborales.
En las ligas de Estados Unidos, mediante el Collective Bargaining Agreement (CBA), los sindicatos de jugadores aseguran acuerdos de revenue share con años de antelación.
La PTPA argumenta que los jugadores, como principales protagonistas del espectáculo, deberían recibir una porción más justa de los ingresos que generan.

La demanda de la PTPA
La PTPA, fundada oficialmente en 2021 por Novak Djokovic y Vasek Pospisil, ha presentado una demanda alegando que los organismos que gobiernan el tenis operan como un "cartel", limitando la competencia y evitando que los jugadores obtengan una mayor proporción de los ingresos generados por el deporte.
La demanda apunta a varias prácticas que consideran injustas:
Un calendario de competencia de 11 meses que impone una carga física insostenible.
Un sistema de puntos que obliga a los jugadores a participar en torneos específicos para mantenerse competitivos.
Control excesivo sobre los derechos de imagen y los ingresos derivados de los mismos.
Prácticas invasivas de la ITIA, como la búsqueda de datos personales en dispositivos electrónicos de los jugadores.
Uso de diferentes pelotas en la temporada que contribuye a lesiones en muñecas, codos y hombros.
Premios económicos bajos en comparación con los ingresos generados por el tenis.
La respuesta de los organismos rectores
La ATP y la WTA han rechazado categóricamente las acusaciones, calificándolas como “sin fundamento” y argumentando que el modelo actual ha asegurado estabilidad financiera y crecimiento del tenis profesional.
La ATP, por ejemplo, destaca que en 2023 distribuyó $241.6 mdd en premios, mientras que la WTA elevó su bolsa de premios a un récord de $221 mdd en 2024.
También enfatizan medidas recientes para mejorar las condiciones de los jugadores, como la introducción de licencia de maternidad en la WTA y el aumento de los fondos destinados a los jugadores de menor ranking en el ATP Challenger Tour.
Sin embargo, la PTPA no busca solo un ajuste financiero, sino una reestructuración completa del ecosistema del tenis profesional.
Tennis Ventures y la búsqueda de un nuevo modelo
Hace unos días se reunieron los presidentes de la ATP y la WTA con los líderes de los 4 grandes (US Open, Wimbledon, Australian Open y Roland-Garros) para hacerles una propuesta:
La creación de Tennis Ventures, una nueva empresa que unificaría los intereses comerciales de ambos tours y reduciría el calendario en un 33%, eliminando 40 torneos.
Esta propuesta buscaba un balance entre la rentabilidad comercial y la calidad de vida de los jugadores.
No suena tan mal, ¿no?
Pues los mandaron a volar.
¿La razón?
La gobernanza de la nueva entidad. Tennis Ventures planteaba un consejo con 3 representantes de los Grand Slams (en lugar de 4), 2 representantes de los torneos 1000 y 1 representante de los torneos menores, además de 6 jugadores (3 mujeres y 3 hombres).
De los $2.2bn usd que ingresa el tenis mundial cada año, más de la mitad es generada por los Grand Slams. Así que tener el 25% de decisión sobre un negocio que es 50% tuyo no hace sentido.
¿Hacia dónde va el tenis profesional?
Si bien la demanda de la PTPA y la propuesta de Tennis Ventures no están directamente conectadas, ambas evidencian la necesidad de una reforma en el tenis.
Los jugadores buscan cambios que mejoren su bienestar y garanticen la viabilidad del deporte a largo plazo. Pero la estructura fragmentada del tenis, donde los Grand Slams tienen un peso desproporcionado en la toma de decisiones, dificulta cualquier intento de cambio significativo.
La Opinión de Playbook
El conflicto entre la PTPA y los organismos rectores no es solo sobre dinero, sino sobre gobernanza. Mientras los jugadores exigen mayor representación y mejores condiciones, los Grand Slams siguen dominando el negocio, limitando la capacidad de la ATP y la WTA para implementar cambios significativos sin su aprobación.
El sistema de torneos como franquicias privilegia la rentabilidad de los dueños y aleja sus incentivos de los de los tenistas, reflejando un ecosistema donde la construcción de valor de un solo circuito (liga) es casi nula.
Ya sea a través de una reforma interna o una fractura del sistema, el tenis necesita un nuevo equilibrio entre los intereses comerciales y el bienestar de sus principales protagonistas.